Wednesday, November 22, 2006

Cementerio


CUERPOS SIN DESCANSO ALMAS EN PENA,SON CUENTOS ABITUALES EN LOS CEMENTERIOS... Desde que en 1832 Doña Rosario Zuazagoitia, esposa de Don Mariano Egaña fue enterrada viva, extraños sucesos han acompañado el desarrollo del campo santo. La historia más sorprendente de las relatadas es del siglo XIX y tiene como protagonista a una joven que mientras lloraba en la tumba de su recién fallecido marido, un mozo de apellido Arismendi;ella cree ver moverse la fragil muralla del nicho, su sorpresa se transforma en terror cuando ve aparecer a su amortajado esposo, quien la empieza a perseguir velozmente por el camposanto. A los angustiosos gritos de la joven acuden los sepultureros, quienes la encuentran desmayada y metros más allá el testimonio irreal de la persecución.Horas más tarde, algunos se atreven a llegar a la tumba del joven y encuentran efectivamente el nicho abierto y vacío.
Otra no muy lejana historia es la de un grupo de jovenes que en unos de sus abituales paseos por el cementerio pasan por el crematorio del camposanto y a uno de ellos de le ocurre la abominable idea de violar uno de los nichos y sacar las cenisas del difunto,despues de escuchar ruidos y ver movimentos tiran la vasija y salen huyendo asustados de que los guardias del cementerio los reconocieran. Nadie volvio a ver aquella vasija que guardaba las amadas cenisas , ahora en aquel nicho vacio ahi una nota de su familia solicitando ayuda "fue dificil perder a nuestro ser querido, perderlo dos veces es ahun peor. si sabe algo le ruego nos informe "Desde ese dia el alma de aquella persona no pudo descansar en paz...recorre el cementerio buscando descanso, mirando y acompañando en sus paseos a los jovenes que irrunpieron el descanso de está ahora sollozante alma en pena.

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